lunes, 23 de enero de 2012

La primera dama


-En un espejo tan pequeño... y con el traqueteo del autobús no hay quien se arregle en condiciones -desistió lanzando la pequeña concha al regazo de su amiga sentada a su lado.
-¡Por Dios, Laura! Con la de exámenes que se nos vienen encima y tú pensando en el tamaño de tus cejas.
-¡Eh, qué pasa con mis tetas! -refunfuñó mirándose el escote-. Pues que sepas que no es necesario estudiar tanto: “Para tener el sueldo de un ministro, basta con casarse con un ministro” -decidió revelar al descubrir que había atraído la mirada de sus compañeros varones.

(microrrelato presentado a la XXXI Edición de Microrrelatos de Bubok).

7 comentarios:

Mar Horno dijo...

Desafortunadamente muchas jóvenes de hoy piensan esto. Buscar un tío con pasta y coches caro. Tú lo has contado con mucha gracia. Un abrazo.

Juan Luis López dijo...

Triste pero cierto, así es.

Un abrazo!

nda dijo...

Los tiempos no cambian tanto como se pudiera creer.

Felicidades por tu blog Alberto parece entretenido.

Un barazo.

Rosa (Zara_x)

Anónimo dijo...

Me pones a tooopeeee.

Rosa dijo...

No se si es para reír o para llorar.
Reír por la gracia con que lo cuentas y llorar por la situación que cuentas...

Besos desde el aire

PD.Perdona el retraso, ando con poco tiempo pero aunque tarde te leo.

Humberto Dib dijo...

Muy buen trabajo con el malentendido...
¿Puedes creer que recién hoy descubro tu blog? Y mira que te veo en varios espacios amigos.
Si me permites, me quedo.
Un abrazo.
HD

El Cubo dijo...

Un micro tan trivial y qué cantidad de reflexiones que genera, ¿verdad?
¡Buen trabajo!