martes, 10 de enero de 2012

El turno de Azahara



-Tú, la de rojo, adelántate a las demás. Bajarás en primer lugar.
Todas respondían al mismo prototipo: jóvenes, guapas y exóticas, pero ella sabía que la elección de aquel color le daba cierta ventaja con respecto a las otras chicas. Con paso decidido inició el descenso por las empinadas escaleras, directa al ya conocido pasillo disfrazado de neón que conducía al centro del tablero.
Una mala decisión la colocó en tan comprometida posición, pero por fin estaba convencida de que, si jugaba bien sus bazas, podría abandonar la partida. La siguiente ronda pasaba por que al comprador le gustase también el contenido de su vestido, entonces estaría a pocas tiradas de la victoria.

(microrrelato presentado sin éxito al Concurso de minificciones a partir de una imagen diciembre 2011)

4 comentarios:

Rosa dijo...

Demasiadas cosas al azar...No es fácil abandonar las partidas...

Besos desde el aire

Mar Horno dijo...

Si hace depender el futuro de un vestido rojo y de un buen relleno para él, le auguro un mal final, no podrá abandonar la partida. Nunca se escribe sin éxito, sino para nosotros, tus lectores. Un abrazo.

El Cubo dijo...

Un parchís muy especial...

Laura dijo...

Ay!, yo también participé en este.
Y el tuyo me suena de haberlo leído ...¡es verdad!. Bueno paro aquí por hoy, y ya seguiré hacia atrás mañana.

Buen micro !!.

ultimo abrazo