lunes, 9 de enero de 2012

Perspectiva vocacional


Tenía que conseguirlo aunque tuviese que llorar a sus padres durante semanas. En su vida había visto un kit médico más completo que el que su prima había distribuido alrededor de su muñeca Nancy.
-¿Quieres jugar conmigo? -preguntó Inés.
-Claro -contestó Elena sentándose a su lado sin saber muy bien por dónde empezar-. ¿Qué tal si la operamos de un tumor?
-…No. Mi muñeca está perfectamente sana -resopló algo ofendida-. Sólo necesita… algunos arreglitos -dictaminó mientras seleccionaba una de las jeringuillas falsas para mostrar a la cateta de su prima como corregir con Botox las arrugas de expresión.

(microrrelato presentado al XXX Concurso de Microrrelatos de Bubok)  

5 comentarios:

Luisa Hurtado González dijo...

Asi que era tuyo.... y tuyos mis 5 puntos.
Buen micro, la niña lo tenía muy claro y tal como van las cosas, creo que le va a ir la mar de bien (a la niña del botox, evidentemente). La otra hará el MIR y acabará en Alemania.
Jo, qué vida más triste hemos construido.

El Cubo dijo...

Buen micro. Saludos.

Sara Lew dijo...

Muy buen micro, Alberto. Buena perspectiva de futuro tiene la niña...
Un abrazo.

Alberto Proset (Ojodegato) dijo...

Has dado en el clavo con lo que pretendía conseguir, Luisa.
Gracias a los tres por pasar por aquí.

Juan Luis López dijo...

Qué bueno!!! una verdad tan aplastante que duele...por el peso del botox de más, jejejeje