miércoles, 14 de marzo de 2012

El beso eléctrico

-Ven aquí, Nana. Tengo una sorpresa para ti.
El androide, un EVA2050 de primera generación, se acercó a la enorme caja con el titubeante paso que marcaba el desgaste de su obstruido sistema hidráulico.
-Te va a encantar. Ábrelo.
El único brazo funcional del robot tiró del precinto y retiró las solapas dejando al descubierto la esbelta figura de una nueva y, por fin retrocompatible, JANAnext3.0.
-¿Sorprendida?... Sabes que no puedo perderte. Lo eres todo para mí desde que papá y mamá nos dejaron. Transfiere tus datos.
Nana fundió sus acartonados labios con los del nuevo terminal.

(microrrelato presentado a la XXXIII Edición de Microrrelatos de Bubok).

6 comentarios:

Rosa dijo...

¿La vida eterna?
Besos desde el aire

Elysa dijo...

La mejor manera de permanecer juntos, nuevas piezas.

Besitos

Mar Horno dijo...

Una reencarnación robótica. Ojalá los humanos pudiéramos hacer los mismo. Parece una historia de Asimov. Me ha gustado mucho. Un abrazo.

convoy89 dijo...

Supongo que serás un hombre superliado, pero si tienes un huequito para dos o tres líneas cada 15 día y quieres subirte al convoy, tenemos un vagón para ti solo. http://convoy89.blogspot.com.es/p/participa.html
PD: Tenemos también muchos amigos en común, alguno ya está en el convoy. : )

David-Moises Anton Garcia dijo...

Quiero seguir leyendo este blog.

Puri dijo...

Hola Alberto,soy una de las lagartijas, vamos a hacer una buena carrera entre todos, seguro. Me he parado en este micro porque curiosamente estoy escribiendo un relato (largo) de robots del amor, jeje, qué casualidad. Y se pueden formatear y todo vuelve a empezar, como nuevo.
Un abrazo